SEGUIMOS DORMIDOS El niño que se maravillaba ante el árbol de navidad, ha visto un árbol caído, –en Gaza puede que más de uno–. Nuevos y viejos olivos mutilados, y estrellas con los brillos rotos. Nos atrapó dormidos el dolor y dormidos seguimos ante la realidad. Lo que fue en su tiempo dorado oro, lirio, clavel, cristal reluciente, que no en plata vieja o luz truncada se vuelva, más tú y yo, juntamente en la tierra luchando, en el humo, en el polvo, en la sombra, o en la nada. ¡...