Qué vacío encuentro en mí, como la casa en mudanza cu ando el e co de la vida abandona la estancia. Aflora pol vo e n rincones tras retirar los re cue rdos: muebles, cu ad r os, viejas vo ces que habitaron nuestros tiempos. Qué inmensa zozobra siento, tanta que perdí el sosiego, como pierde luz el mundo cuando la pierde el ciego. Y mientras dentro se hunde mi silencio más profundo, a fu era el dolor estalla quebrando la piel del mundo. Niños bajo los escombros, madres en el suelo muertas, y algún vivo que aún respi r a con la esperanza desierta. Ll ora sin hallar consuelo ante el horror desatado, viendo a sus hijos inertes por la vi ol encia arrancados. Donde hubo hospitales blancos y escuelas llena s de r isas, la s bomb a s sembra r on ruinas y una geografía de cenizas. Donde casas con vida había y la luz cr u zaba los ventanas , las bombas las mutila ron, como q...