Débil, inexperto, pero con el ímpetu que empuja la cáscara para florecer fuera, nace este proyecto. Con la urgencia del dolor y la devastación que nos envuelven, nuestro deseo es que también os toquen a vosotros, y entre todos trabajemos para lograr un hogar más justo, en el cual todos convivamos juntos, sin aprovecharnos del sufrimiento ajeno para construir obscenos privilegios.
SEGUIMOS DORMIDOS El niño que se maravillaba ante el árbol de navidad, ha visto un árbol caído, –en Gaza puede que más de uno–. Nuevos y viejos olivos mutilados, y estrellas con los brillos rotos. Nos atrapó dormidos el dolor y dormidos seguimos ante la realidad. Lo que fue en su tiempo dorado oro, lirio, clavel, cristal reluciente, que no en plata vieja o luz truncada se vuelva, más tú y yo, juntamente en la tierra luchando, en el humo, en el polvo, en la sombra, o en la nada. ¡...

Comentarios